Yo soy...

Anuska para muchos de mis conocidos, así caminaba por entonces. Hoy iría por otros caminos, escucharía mi intuición.

Comienzo a experimentar con la vida en pleno corazón de tierra de Quijotes y Dulcineas, llenando mi mochila de formación de eso que llaman "reglada", y de eso que se denominó "no reglada" ... vivencias como cualesquiera y laborales varias.

Autodidacta en expresión "artística" siempre anduve dibujando, manualeando, y cocinando. Rotuladores en mano, dibujos y escritos (diarios, cuadernos de viajes, historias...) copando los márgenes de los libros de texto, el pupitre del colegio y cualquier trozo de papel (servilletas de los bares después).

Pasión por los "animales".

Conviví con Amarouk, mi gata negra encontrada en el campo, durante 19 años (1994/2013) y durante ese periodo me emparejo, dejo el hogar familiar, te llama el reloj biológico y la presión social, trabajo, estudio, me quedo en desempleo, trabajo, estudio, me quedo en desempleo… Y entro en contacto con entidades de protección animal.

Así es como  llegan nuestras perris Neux y Blanka Kalcetines a nuestra vida en los veranos de 2012 y 2013 respectivamente.

Motivo por el que empiezo a dedicar gran parte de mi tiempo a aprender sobre animales especialmente perros, asisto a cursos, seminarios presenciales y online con ISED, GEDVA, VIDA NATURAL ANIMAL, pero sobre todo con MASQUEGUAU .

En 2011 descubro el YOGA,  revelador viaje a India unos años después y la toma de algo de conciencia.

Todas las experiencias de estos últimos años se funden a finales de 2015 en un proyecto muy personal, ilusionante y creativo denominado El Rastrillo de Anuskita con el que pretendo definir un trabajo a a vez que aportar mi granito de arena en la reflexión para un mundo mejor para los animales.  

Intento que mi hacer vaya en coherencia con mi sentir, aspecto que se ve reflejado en  mis dibujos y las reflexiones que comparto (en este caso hacia los perretes).

La idea de "rastrillo" surge vendiendo artículos de segunda mano para poder colaborar con asociaciones y casos urgentes en defensa de los animales. Después comencé a crear. Por eso cuando participo en eventos benéficos suelo llevar peluches, libros... de segunda mano, además de una selección de mis propias creaciones.

Las andaduras más recientes como "catsitter" me permiten retomar mi pasión por los gatos y continuar fomándome en este sentir con TERAPIA FELINA para ofrecer lo mejor de mí.

"No estamos legitimados a usarlos, y además, no es necesario" (autor@?)