13. sep., 2017

19. "eL EsPEjO"

"De niño ya le alertaron que no debía jugar con eso, no debía ponerse delante del espejo. No debía sostener la vela bajo su cara. Te verás de viejo, no te gustará verte así y lo peor es que verás el día de tu muerte. Nunca se atrevió.

Pero durante muchas noches, subía a la habitación de la abuela sobreponiéndose al miedo de que ella despertara. Ella poseía el único espejo de la casa, contra los pecados de la vanidad y la lujuria tenía bajo tela y llave ese sucio objeto de Satán a buen recaudo de las hijas un día, de los nietos y nietas después.

Ahora, viviendo su propia vejez volvía a recorrer las habitaciones de la casa familiar antes de ponerla a la venta teniendo ya plaza en una Residencia de Mayores. Cuando abrió la puerta de la alcoba, allí estaba el sucio objeto cubierto por la sábana raída y llena de polvo.

Tenía una cuenta pendiente con aquel miedo infantil y encendió un cabo de vela que encontró en un cajón colocándoselo bajo la barbilla. Con mano temblorosa mezcla de terror y los efectos secundarios de una medicación habitual, descubrió el espejo.

La mirada vacía de su abuela le sonrió desde el otro lado.

No quedó nada de la casa tras el incendio."

 

Hubo una temporada en la que efectivamente me aterraba solo la idea de colocarme delante de un espejo en una habitación con poca luz...