27. sep., 2017

21. "de-PenDiEnTe"

"No puedo abrir los ojos, no sé qué mierda me pasa. Estoy frente al espejo, acabo de encender la luz lo sé porque noto la claridad tras los párpados, pero no puedo verme.

A ver relájate, ¿Cómo no vas a poder abrir los ojos? Esto es absurdo.

Respiro profundamente unas cuantas veces porque comienzo a ponerme nerviosa y no entiendo nada. Noto como mis cejas responden elevándose hacia la frente, mis párpados se estiran, pero mis pestañas no parecen subir.

Mi corazón se va acelerando ante la angustia que estoy sintiendo.

Algo no está funcionando, toco mis párpados con las puntas de mis dedos índice y corazón, buscando alguna explicación, pero no percibo nada diferente a cuando me aplico la crema antiarrugas y tamborileo con delicadeza la fina piel.

Buscando algo, no sé qué, tanteo torpemente los tarros de crema que guardo en el armario del baño que caen al suelo rompiéndose.

El sonido sordo sobre la tarima instalada no hace mucho se mezcla con esa voz torpe e infantil tan familiar detrás de mí.

- ¿Quién es el inútil ahora, quien es el tonto que no tiene cuidado y todo lo tira, quien es el que no ve lo que hace ¿eh? ¿Quién? Pero no temas, ahora yo voy a cuidar de ti madre."

 

La complejidad de las relaciones maternofiliales...