8. feb., 2018

FALSAS ETIQUETAS

Estás con un grupo de gente y te han dicho que Fulanito es un chulo y un imbécil que va de listo vacilando a todo el mundo. Cuando te presentan a Fulanito no te gusta como te mira, cuando se acerca a saludarte estas incómodo, a la defensiva, porque vaya gilipollas el tipo este pero quien se cree que es.

Si antes de presentarte a Fulanito te hubieran dicho que es un cachondo y que además adora a los animales, cuando se hubiera acercado a saludarte ya tendrías preparada la sonrisa.
Las etiquetas que ponemos a las personas y que nos hacen prejuzgar a los demás sin conocerles juegan igual de sucio con los perros.


También etiquetamos a los perros que se ven afectados por la misma injusticia, nuestra forma de tratarlos o permitir un acercamiento con nuestro perro no va a ser igual tras escuchar que un perro es dominante, sumiso, agresivo, bueno, malo, simpático, arisco... Etiquetas bien tontas.
Ocurre lo mismo con el sexo del perro, nos condiciona.... Y caemos en preguntas muy tontas como preguntar el sexo del perro, cosa que suele ser muy evidente... Y salvo que lleves una perra en celo y entonces tu responsabilidad es evitarle molestias "en esos días", el sexo del otro perro no debiera importarte.

Los PPPP pobres perros potencialmente peligrosos ETIQUETADOS legalmente como tales, son un claro ejemplo de la injusticia de prejuzgar y la consiguiente forma de tratar a un perro de una u otra forma. Algunos propietarios se ven entonces abducidos por maquear a sus perros como si fueran verdaderas armas de destrucción masiva.

Me juego todo lo que tengo a la venta en wallapop a que nadie llevaría a su yorkshire a un curso de adiestramiento en obediencia básica al día siguiente de adoptarlo ni le compraría demás de la camita un collar de pinchos. Cosa que si se sale con un pitbull bajo el brazo ya habrá pensado o incluso desde la propia asociación donde lo adoptó lamentablemente le habrán recomendado.

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