21. feb., 2018

LA OSTIA QUE NO TE ESPERAS

Te propongo un reto muy serio del que ya hablé pero que veo todos los días en la calle...
¿Qué tal si te metes las manos en los bolsillos cuando estés con tu perro?
 
Imagina que andas haciendo eso que haces habitualmente como conversar, ”guasapear” con tu movil, acercarte a ver algo en un esparate o flipar con una pedazo de moto aparcada a la que no puedes evitar tocar...

De repente te llega una colleja, azote o similar de un ser grande, alguien de mas de 8 metros de altura y no sabes porqué. Para ti es totalmente aleatorio e incomprensible. Y cada vez que sales a la calle e incluso cuando estas en casa, te vas sintiendo mas inseguro pues no sabes porqué ni cuando volverá a ocurrir.
El miedo va haciendo mella en ti... pierdes la confianza y tu vida se vuelve gris.Corazón partido

Algo asi van experimentado los perros, que viven en un mundo de gigantes, imagina como ve el mundo un chiguagua. Guau!!

El caso es que muchismas de las personas (sin distinción de sexo o edad)con perro que veo en la calle tienen la manita muy larga. No dudan en sacudir a sus perros por culquier cosa, girarse a olisquear, ladrar, pararse, no pararse, sentarse, no sentarse, caminar, no caminar, saludar a otro...¿? 
La intención de corregir de este modo para "enseñar" no tiene ninguna base exitosa salvo la del miedo y creo que hace tiempo debiéramos haber superado ese modelo de enseñanza. Quizá tu perro dejó de hacer eso y aquello y lo de más allá... Porque le hemos privado de iniciativa, confianza, curiosidad...
Quizá incluso llega un día que deja de hacer... y pasa a ser un ser un "walkingdead" canino.

Te invito a reflexionar sobre esta conducta humana tan extendida, tan lamentable e infructuosa de dispensadr de ostias cual parroco el dia de las primeras comuniones.
Hoy es un buen dia para cambiar no crees?