21. feb., 2018

PAPELERAS VACÍAS

La suma de un más que privilegiado olfato con una necesidad insaciable por ingerir cualquier cosa que tenga el más mínimo nutriente dan como resultado un paseo estresante para ambos, perro y humano.
En nuestros parques, aceras, caminos... parece imposible no encontrar a cada paso algo que llame la atención de Neux.
 
Da igual si acaba de comer en casa, da igual que fraccionemos su ración de comida a lo largo del día para calmar su apetito, ella sale de casa y sale "de caza".

Olerlo y tirarse de cabeza por ello sea resto del "fast food" de turno, sea bolsa de papas, sea una deposición o un bicho muerto o vivo...

Es un riesgo muy grande porque hay elementos que pueden ser tóxicos o entrañar otros peligros como atragantamientos u obstaculizar el tránsito digestivo.

Este comportamiento puede estar relacionado con niveles de estrés o con carencias nutricionales (que no es el caso pues sus analîticas están ok) y es algo ciertamente difícil y diría poco probable de cambiar, tal que le coloquemos una pinza de la ropa en la trufa para evitar que huela.... (es broma, claro).
El uso del bozal de modo permanente en el paseo priva al perro de bastantes posibilidades comunicativas (que se lo digan a los PPP) así que por ahora intentaremos "ver mucho más allá" para evitar la situación.

Aparte de esta gran putada queda realmente feo y nada cívico ver tanta mierda por todas partes. 
 
¿De verdad cuesta tanto usar las papeleras?