21. feb., 2018

YONQUIS DE LA PELOTA

Seguro que conoces esos perros que la única interacción con su amigo humano, es recibir de éste unas 100 tiradas rápidas de pelota en los escasos momentos que le dedican al día.
 
Esto pone a los perros literalmente como motos, y esa excitación no se baja corriendo más aún (para "cansarles"), permanece en el cuerpo durante minutos, horas, semanas...quizá?
Después, la soledad del patio (en el peor de los casos atado) donde sus aullidos se escuchan en todo el barrio a los que a veces, de vez cuando una voz les contestará: "Cállate, ostia"

Se extrañan de porqué su perro no deja de ladrar, no está tranquilo, va como lanzado nada más salir a la calle... Daría tanto de contar cómo se siente ese perro yonqui arrinconado a la soledad durante la mayor parte día y no hablo de solo de emociones, te hablo de la química del organismo.
Pero espera que aún hay más. Tirar una pelota, y cuando la está recogiendo lanzarle otra en sentido contrario.  Es terrible.
Me falta vocabulario para describir tal necedad y crueldad.
Así día a día....
Yo me volvería loca sin entrar en los estragos que el estrés ocasionaría en mi salud.

Si dispones de 20 minutos para sacar a tu perro en cada paseo, quizá puedes probar e ir retirando la pelota e introduciendo paseos calmados, facilitando el olisqueo por ejemplo esparciendo un puñado de su pienso o trocitos de comida para que los localice olfateando, facilitar una  interacción tranquila con otros perros, dedicarle unas caricias y unas palabras amables ¿qué tal?...

Los perros saben perfectamente comportarse dentro de un hogar si disponen de lugares tranquilos para descansar, si en las salidas a la calle han satisfecho sus variadas necesidades. Relegar a nuestro amigo permanente lejos de su familia, aparte de ser una crueldad puede comportar serios problemas emocionales y físicos.