21. feb., 2018

COSAS DE PERROS

Realmente donde está el problema? qué si tu perro te acompaña... Y pasa contigo allá donde tú estás, sea salón, cocina, baño...

O pasa por una puerta antes o después que tú, o se coloca contigo o sin ti en el sofá, o a los pies de tu cama, o bajo la mesa esperando que compartas con él eso tan rico que estás comiendo...

Con horror recuerdo las nefastas pautas que me crei adecuadas e intenté poner en práctica respecto al lugar que en la ¿manada? tenia que ocupar el perro.

Primero, lo que formamos las personas con perro o perros no es una MANADA porque las manadas están formadas por miembros de la misma especie y libremente pueden permanecer o quedarse en ella para cooperar logrando objetivos comunes.

Segundo, en las manadas es prioritario la cooperación y evitación de conflictos. Si seguimos los consejos basados en las ridículas jerarquías lo que permanentemente haremos será crear conflictos con nuestro perro al no escuchar su lenguaje, invadirle, estresarle, asustarle e incluso agredirle físicamente. 

Recuerdo especialmente las normas que me dieron directamente a mi (por ser mujer era "menos autoritaria" y más "blanda") respecto de que Neux jamás caminara delante mio y mucho menos atravesara una puerta, arco o hueco similar. Y la comida... Debía comer delante de ella (que no dejaba de ladrar de ansiedad) muy despacio y solo si se calmaba darle su comida, jamás de la nuestra. 

Esas gilipolleces las pusimos en práctica en contadas ocasiones, suficientes para ver que estábamos haciendo el imbécil y que algo no íba bien con Neux.

Lo de la manada es un invento para justificar la desatención de las necesidades de tu perro mientras tu aumentas tu autoestima de un modo rastrero y erróneo.

Dos cositas, para lo primero prueba a disfrutar de verdad de la conpañia de tu perro.

Para lo segundo, prueba yoga

Imagen: Blanka K. tirada sobre el suelo del cuarto de baño en el caluroso verano 2017 mientras yo me hago la pedicura