21. feb., 2018

HACER EL ÁRBOL

Esto que parece una chorrada deberían aprenderlo todos los niñxs cuando están jugando y aparece un perro desconocido, nervioso o que salta hacia ellos.


"Hacer el árbol" supone quedarse quieto, con la cabeza agachada y abrazándose el tronco.


Correr, saltar, gritar, intentar agarrar al perro o pegarle van a aumentar mucho que el perro reaccione mal a esa situación incomprensible que puede interpretar como amenazante.

Si el niñx por el contrario, se queda inmóvil sin hacer absolutamente nada ni mirar, ni hablar si quiera (los árboles no emiten sonidos), las probabilidades de que el perro interprete la situación como no problemática aumentan mucho.

¿Jugamos a hacer el árbol?