21. feb., 2018

SCARY SPIKE

Todos los veranos fichamos, bien con Neux o con Blanka K. nos traemos una desagradable y dolorosa sorpresa a casa.
 
No es extraño que tengamos que acudir a urgencias pues son varias las ocasiones en que efectivamente Neux tenía en el oído clavada una espiga que se instaló durante su paseo. Nuestra rapidez en acudir y la pericia de la veterinaria evitaron males mayores que pasar unos minutos de malestar.

Revisa escrupulosamente a tu amiguete tras el paseo, pues las espigas pueden quedar alojadas bajo el pelo, collar, arnés, sobre todo en orejas, entre los dedos...

Seguro tu amigo estará incómodo, nervioso, se rascará o sacudirá, no lo pases por alto. Acude a tu veterinario/a pues las espigas, si se han clavado, comienzan un recorrido a través de los tejidos buscando una salida.

Un proceso largo y doloroso que se puede evitar, cualquier veterinario/a puede contarte increíbles casos de espigas que recorrieron medio cuerpo.
Aquí tienes el recuerdo que nos trajimos de esta experiencia.