26. feb., 2018

BLANKA KALCETINES

Blanka K. hace ya unos añitos que estás con nosotros, esta imagen es a tu llegada a casa (julio 2013) un 50% menos de presencia, de seguridad, de energía, de confianza, de kilos...

Hoy voy a dedicarte este post porque me he dado cuenta que has crecido como perro e individuo, tú (especialmente) nos has obligado a aprender a respetar tiempos y espacios, a tener paciencia, a "ver" lo que para muchos sigue siendo invisible y entender lo que es la inseguridad y el miedo en los perros con su despliegue de conductas algunas muy sutiles.

Nos has llevado a experimentar y verificar en estos años como unas herramientas de paseo u otras y una actitud u otra por nuestra parte, ayudan o dificultan ese objetivo de  "estar bien" de tu perro.

Ignorantes nos dejamos aconsenjar y entre las muchas gilipolleces que hicimos una de las que más me arrepiento es usar el collar metálico corredizo. Aún me siento mal al llamarle por su nombre comercial "collar de estrangulamiento" o "de ahogo" que ahora unos años después sigue siendo demandado y sufrido por tantos congéneres tuyos pero camuflado bajo nombres como collar  "educativo" o  "de adiestramiento" pero igual de inapropiado y dañino en su uso. Uso de bozal, correcciones, forzar a ...

Cuando te quedabas en el rinconcito del sofá enroscadita, si nos acercábamos te marchabas, no solías subir al sofá si alguno de nosotros estaba sentado y siempre ponías distancia. Ahora hay que estar atentos para pillar sofá porque te expandes todo lo hermosa que estás de reposabrazos a reposabrazos (igual que tu compañera Neux) y si me hago hueco a tu lado te recolocas cómoda buscando el contacto físico.

Ahora podemos masajear tus orejas, te mantienes tranquila cuando toca ducha, esperas sentada a que se te quite el arnés, te colocas tumbada bajo la mesa de la cocina, te "pierdes" en el campo, juegas y buscas interacción sacándonos una sonrisa de felicidad al ser conscientes de esta evolución (y no te hemos "enseñado" nada de todo esto).

"Siempre hay un modo amable de hacer las cosas" dice T. Rugaas y es cierto, la forma de estar y hacer con vosotras es la adecuada porque nos lo demostráis cuando nos miráis a los ojos, vuestra mirada ha cambiado.

La raza del perro trae una predisposición hacia unas conductas determinadas y éstas forman parte de ese perro para toda su vida, por eso la convivencia supone currarse cada nuevo día y cuando nuestro objetivo es lograr la tranquilidad  es nuestra responsabilidad acomodar el camino para que así sea.

Son los perros quienes hacen un gran esfuerzo al haberlos introducido en nuestros espacios, rutinas, estreses. Al haberles seleccionado durante cientos de años para que sean de una determianda forma (habilidades, morfología, carácter...) dejando atrás al lobo que un día fueron para ser otro individuo, un perro, con una gran capacidad de adaptación, cooperación y aentendimiento con los humanos. 

Ya que para humanos y perros la vida es un aprendizaje, que sea compartido y disfrutado Sonriendo