7. mar., 2018

PEQUEÑOS O GRANDES MIEDOS

La mayoría de las veces, por no decir todas, no pensamos como pueden afectar nuestras decisiones y  acciones habituales en los perros que tenemos bajo nuestro cuidado.

Por ejemplo en el hogar, tenemos tan automatizadas determinadas tareas domésticas como poner la lavadora, pasar la aspiradora, secador del pelo, usar el taladro, clavar un clavo, abrir la puerta del garaje, el sonido del timbre, coger una escoba, abrir un paraguas, residir al lado de la vía del tren...

Que sin pretenderlo y en determinados individuos generamos pequeños o grandes miedos en nuestros compañeros peludos. Quizá es la primera vez que escuchan ese sonido o ven ese objeto!! 

Si nuestro amigo huye a un rincón quizá pensemos que tenemos un perro tonto o ridícuamente  miedoso, nos parecerá absurda su reacción a algo tan "inofensivo" e incluso le regañemos por ello.
Si ladra desesperado hacia el objeto o situacón podemos malinterpretar esa reacción y hay quien pensará (influienciado por algún showman televisivo) que el perro es "dominante" y que no quiere la aspiradora en su territorio (ja ja ja).

La ignorancia puede llevar a algunos a castigar (*) al perro por ese comportamiento o quizá a ignorar al pero sin prestar atención a las emociones que hay detrás. Lo que ese perro necesita de nosotros es compresión y apoyo para que aprenda a su ritmo como gestionar adecuadamente esas situaciones.

Nuestras acciones y objetos cotidianos (aparatos infernales) también van a formar parte de la vida diaria de nuestro amigo. Y para algunos, esto sera su pequeño o gran momento horrible del dia. Piensa por un instante en algo que te de miedo o al menos no sepas gestionar muy bien cuando lo ves, escuchas o has de hacer.

Es desagradable ¿verdad?

¿Por qué no ayudar desde el primer momento y evitar que aparezca esa inseguridad, miedo o ansiedad que lo va a complicar todo?

  • Que el primer contacto con siuaciones, acciones, objetos o sonidos nuevos o especialmente desagradables sea positivo ¿por ejemplo? ante el elctrodoméstico apagado o ir a la clínica veterinaria solo a saludar.
  • Que el proceso de habituación (que lo novedoso sea común) sea poco a poco, gradualmente. Muchos perros rescatados NO han vivido nunca en una casa, la sensación de estar encerrados podemos no entenderla cuando les ofrecemos comodidad cuando lo que necesitan es seguridad.
  • Que ante un evento preocupante cuando nuestro perro nos busque con la mirada encuentre seguridad y calma, "no pasa nada" ¿por ejemplo? Si me acerco y toco la aspiradora apagada, hablo distendidamente con el veterinario/a lo saludo y nos vamos.

Hoy haríamos de modo totalmente diferente todo lo que sin darnos cuenta hicimos fatal cuando incorporamos a Neux y a Blanka K. a nuestras vidas. Si hubíeramos contado con la actitud,  conocimientos y experiencias adquiridos después, habríamos evitado si no todos (no podemos pretender controlar todas las variables), si muchas de las dificultades que surgieron después. Como ejemplos te contaré que Blanka K. me mordía en cada paseo, y que Neux destrozaba todo al quedarse sola en casa (quizá el comportamiento agresivo y el comportamiento destructivo en casa son de las conductas más frecuentes en perros con miedo o estrés elevados).

Por eso invito a quienes van a tener perro bajo su cuidado (me da igual si eres voluntario de una protectora, un adoptante, un rescatista o una casa de acogida) a solicitarme una pequeña charla para grupitos donde ampliar estas ideas.

También llevo meses trabajando sobre un ebook SI QUIERES UN PERRO, QUIÉRELO BIEN con información ampliada y fotografias familares seleccionadas con mucho cariño que pretende ser una gran reflexión para quienes deciden convivir con un perro.

En la imagen, Blanka K. tras volver de la clínica veterinaria recién rescatada, bañada, testada y radriografiada (julio 2013). Quizá demasiada presión para una perrita joven que solo conocía la finca ganadera de la que fué expulsada y el paraje por el que vagó un par de semanas buscando comida ¿no crees?

(*) el significado de CASTIGO es "pena que se impone a quien ha cometido una falta, un delito o ha tenido un mal comportamiento". En nuestra relación con los perros el castigo es lo más deleznable, injusto y aleatoriamente dispensado que pueda haber. Desde un tono de voz elevado y desagradable, un azote, un dar en el hocico, una patada, encerrarlo (con o sin luz), sacarlo afuera, ponerle un bozal, empujarle y apartarle, dejarlo atado, dejarlo solo, retirarle el agua y la comida, poner un collar de pinchos. pegarle ...Todo esto son "castigos" que las personas usan hacia sus perros.

¿Cómo afectan los castigos?

  • Dañan la autoestima propiciando inseguridad y falta de autoconfianza
  • Destruyen la creatividad, la capacidad de buscar soluciones y gestionar de modo  adecuado al bloquear su comportamiento e iniciativa.
  • Limitan su autonomía e independencia (un perro dependiente se quedaría tranquilo solo en casa?)
  • Disminuyen la capacidad de pensamiento (sí, los perros piensan) y aprendizaje 
  • Afectan el desarrollo emocional provocando sensaciones de tristeza, angustia y ansiedad
  • Limitan la comunicación y habilidades sociales con otros perros dificultando el entender y hacerse entender para evitar conflictos 
  • Aumentan la sensación de soledad y abandono, puede generar un sentimiento de indefensión (depresión)
  • Generan una visión amenazante del mundo, una situación de permanente alerta (ansiedad) ante peligros reales o ficticias 
  • Provocan daños físicos, ya sea de forma intencional o no

Si de niño o de adulto te han "castigado" alguna vez, entendiento que para quien lo sufre la gravedad y el daño infringido por el castigo es subjetivo y el que lo aplica decide qué es suceptible de ser castigado asi como la proporción entre la gravedad de la infracción y castigo a aplicar... ¿Hay algo más incoherente?

Un gran problema con nuestros perros es que no prestamos atención a cómo pueden setirse o afectarle nuestras intervenciones en su vida y luego pretendemos que todo cambie de la noche a la mañana a nuestro favor ¡claro!.

Si todo esto te hizo reflexionar sobre la convivencia perruna, he invertido bien este tiempo.