4. abr., 2018

SINDROME PRINGELS

Voy a confersarte algo: No es un camino de rosas, la convivencia con otros tiene sus más y sus menos.

Y sí, por supuesto que hay ocasiones en las que me llevan los demonios ante una trastada que para mí supone un gran esfuerzo extra (tengo una epicondilitis atroz desde hace un tiempo), invertir mucha paciencia para no entrar en cólera y un tiempo extra (también) que me descompone toda la jornada.

Y sí, es algo que puede suceder y de hecho incluso repetirse. Me refiero a las trastadas que los perros ocasionan en el hogar y que pueden suponer la rotura de objetos, desperfectos varios o ponerte a limpiar a fondo y que no comprendemos el porqué. Puede ser aburrimiento? Estrés? Casualidad? Sindrome Pringels?

Mira que lo digo veces "ser proactivo" "ser proactivo" "ser proactivo" para hacer que las cosas no sucedan pero se diluye en el run run de pensamientos y tareas. Cuando incorporamos a Blanka K. era muy jovencita y tenía esa predilección aún por morder y crugir cosas que estaban a su alcance. Dos o tres mandos a distancia se trituró antes que nuestro gran intelecto humano entendiera que si algo no quieres que ocurra pues EVÍTALO.

Cierto, no tenemos el control sobre todas las variables y hay acontecimientos que se escapan a nuestro control. ¿Pero era tan difícil dejar el mando a distancia fuera del alcance de Blanka K.?

Pienso que Neux tiene el síndrome Pringels, ya sabes, cuando hacen ¡pop! ya no hay ¡stop! Esto ocurre cuando no estamos en casa y hay algún estímulo olfativo con origen alimenticio en el ambiente, bien puede ser simplemente un brik vacío en la encimera de la cocina y allí que va con sus fuertes patazas, busca, busca, busca comida. 

Hace cosa de un mes debió quedar "algo" en la encimera cerca de la espléndida botella hasta la boca de aceite de oliva ecológico... Que se comió enterito mi pareja, vamos, se comió toda la tarea de recoger el desaguisado porque yo llegué horas después.

Hoy me ha tocado a mi que he llegado antes, al entrar a casa me he encontrado la cocina encharcada de aromático olivo, vidrios y mi lindo mandil nuevito que ...No sabía ni por donde cogerlo. Que lo que me apetecía hacer era agarrar una mochila, salir por la puerta y no mirar atrás para evitar como dije, entrar en cólera. Sigo aquí.

(Pienso que ha sido Neux porque el collar isabelino goteaba aceite por todas partes y Blanka K. no suele hacer estas cosas... pero no hay pruebas que la incrimine directamente).

Neux no lleva bien quedarse en casa (no está sola está con Blanka K.) y tras estas 3 semanas de posoperatorio, las curas, el collar isabelino... Para mí que anda ya algo estresada y de nuevo entra en Pringels ante el aroma de "comida". Un jodido brik ya vacío quedó sobre la encimera despertando su voraz instinto.

Resumiendo, que una nueva botella hasta la boca de excelente aceite de oliva ecológico que no hemos disfrutado. Vamos a ver si ahora guardamos el aceite en algún lugar cerrado o inalcanzable o cerramos la puerta de la cocina, "ser proactivo" "ser proactivo" "ser proactivo"...