20. jun., 2018

LOS PERROS TIENEN COSQUILLAS

Si has estado alguna vez en un spa o similar quizá te hayan invitado a probar “el pediluvio”, lo que viene siendo caminar sobre guijarros mojados, actividad que no es muy habitual si no vives cerca del mar por ejemplo y la playa es de unas determinadas condiciones.

Puede gustarte más o menos, pero lo cierto es que cuando caminamos descalzos por diferentes superficies estamos dando un pequeño masaje a la planta del pie y también pisamos de forma distinta resultando una interesante combinación de estimulación sensorial, motriz e incluso cognitiva pues las plantas de los pies son zonas de gran sensibilidad. De forma similar podemos estimular la palma de la mano pero en este caso de forma diferente al no tener que soportar nuestro peso. Cuando trabajaba en el aula de bebés (humanos) era una de mis propuestas preferidas para ofrecerles.

¡Pues resulta que para los perros es también una muy interesante propuesta con similares beneficios de estimulación que aumenta porque ellos van con cuatro "pies"!

Sus "pies" son algo diferentes pues los perros disponen de unas almohadillas más gruesas y ásperas que las nuestras (no plantan como nosotros, sino que caminarían realmente apoyados en los dedos) que amortiguan sus pisadas, aún así poseen muchas terminaciones nerviosas.

Te invito a observar las diferentes superficies por las que animar a caminar a tu perro en sus paseos, buscando nuevas ideas para enriquecer esos momentos (nuevos itinerarios y nuevos lugares que pisar son más sitios que olisquear y recabar información). Lo creas o no, llenar su “mente” de este tipo de experiencias ayuda a tener perros más tranquilos después dentro de casa que si les forzamos a andar o correr atados o persiguiendo una pelota.

¿Quien no tiene cosquillas en las palmas de las manos y pies?

Césped mojado o seco, cortezas de pino, gravilla, asfalto, arena, guijarros de diferente tamaño, tierra mojada o seca, charco con o sin agua, rejilla de alcantarilla, baldosas, ramitas de árboles, hojas secas, troncos de árboles caídos...

Eso sí, cuidado con las altas temperaturas que pueden producir no solo quemaduras en sus patas sino también peligrosos golpes de calor en tu peludo amigo en este recién iniciado verano manchego Genial