2. jul., 2018

UN "GUAU"

Los adultos tenemos un papel muy importante en la transmisión de según qué valores a los cachorrillos humanos.

De un modo similar, quienes convivimos con perros somos la referencia en la que van a guiarse en en este mundo de locos que tenemos los humanos.

Hace un par de semanas Blanka K. y yo estábamos dando ese breve paseo del medio dia por una zona ajardinada cuando vemos en una acera un pequeñajo sentado y a su mamá indicándole lo bonito que era ese "guau" que venia acercándose (con correa).

Con las personas, me cuesta ver de qué palo van porque Blanka es una perrita insegura y una mala reacción por parte de un desconocido pueden dar al traste con lo avanzado.

Lamentablemente ya me ha ocurrido. Pero en esta ocasión esa frase era una clara invitación a acercarnos y así fué, mientras yo entablaba conversación con la mamá (qué calor, qué edad tiene el pequeñajo, en fin esas cosas y solo observando por el rabillo del ojo como interactúaba Blanka) el nene estiraba su manita y Blanka contenta y con mimo se acercaba a hacerle el chequeo "me gustas" oliendo su carita y manos entre las risas del nene y los elogios de la mamá. 

- Hay que querer a los animalitos verdad que sí, este perrito es más grande que el del abuelo ¿verdad?

Al finalizar el encuentro agradecí de verás a la mamá permitir esa situación porque no es lo habitual. Las personas en general tienen un montón de prejuicios a que los perros se acerquen a sus hijos sin valorar la importancia que para niños y perros tiene el facilitar un encuentro calmado y amistoso.